Las visitas de dermatología son cada vez más frecuentes en la clínica diaria, al igual que el número de personas que deciden compartir su vida con un gato. Por ello, realizar una correcta visita dermatológica en esta especie es de vital importancia. En este escenario, Ceva se posiciona como el único laboratorio con estudios clínicos que avalan el uso de soluciones tópicas en dermatología en gatos. Con el objetivo de apoyar al veterinario, desde DOUXO® S3 hemos desarrollado, junto con Isaac Carrasco, una herramienta práctica para optimizar el abordaje de estas visitas. La presentación clínica en los gatos de gran parte de las consultas de dermatología se puede resumir en 6 patrones y hemos preparado un algoritmo diagnóstico para ayudar a estos profesionales a afrontar cada uno de ellos.
La herramienta, Patrones dermatológicos en gatos, diagnóstico y tratamiento nace para proporcionar un documento completo, visual y práctico a modo de guía para ayudar en el día a día de la clínica dermatológica.
¿En qué consiste la herramienta?
Es un documento muy visual, dinámico y original que cuenta con imágenes macroscópicas de las lesiones, algoritmos diagnósticos y abordajes terapéuticos de los patrones clínicos descamativo-seborreico, erosivo-ulcerativo y costroso, alopécico, pápulo-placo-nodular, pustular-vesicular y pruriginoso. Para cada patrón se ofrece una breve introducción donde se presenta la fisiología y las lesiones típicas. De esta manera, tan solo buscando las lesiones principales en el paciente se puede identificar rápidamente el patrón lesional. Una vez identificado, prosigue con el algoritmo diagnóstico, donde se muestran los principales diagnósticos diferenciales y qué pruebas se deben realizar para confirmar o excluir el diagnóstico. Para finalizar, está la parte de abordaje terapéutico con las recomendaciones generales para cada patrón. Patrones dermatológicos en gatos, diagnóstico y tratamiento es una herramienta muy útil a la hora de abordar las visitas de dermatología ayudando a seguir los protocolos, diagnosticar mejor, y escoger así el tratamiento más adecuado para aumentar las probabilidades de éxito y fidelizar a los clientes.
Esta herramienta se ha desarrollado de la mano de Isaac Carrasco, a quien queremos agradecer su implicación, dedicación y motivación en el proyecto y a quien hemos aprovechado para preguntar sobre las claves de las visitas de dermatología y cómo esta herramienta puede ayudar a los veterinarios en su día a día.
¿Cuáles dirías que son las claves para realizar una buena consulta dermatológica?
En Medicina Veterinaria, y especialmente en Dermatología, es fundamental que trabajemos de una manera ordenada y protocolaria, con el fin de maximizar el éxito durante el proceso diagnóstico. Así, es de especial importancia utilizar un método diagnóstico-deductivo basado en el problema (problem oriented approach), el cual nos guiará durante la visita para tomar las decisiones terapéuticas más oportunas en cada caso.
Será fundamental dedicarle el tiempo necesario a la anamnesis y a recoger una completa historia clínica, general y dermatológica. Del mismo modo, y a pesar de tratarse de una visita dermatológica, no debemos olvidar realizar un examen físico general antes del examen dermatológico, con el fin de detectar cambios sistémicos que puedan estar relacionados directamente con la patología cutánea o que condicionen futuras decisiones terapéuticas (por la existencia de comorbilidades). El examen dermatológico, a su vez, debe ser completo y detallado, con el objetivo de definir las lesiones que observamos y determinar el patrón dermatológico predominante (o más de uno, si confluyen diferentes tipos de lesiones). De dicho patrón dermatológico colgará nuestro diagnóstico diferencial, donde incluiremos las patologías que con más frecuencia se relacionan con aquellas lesiones que hemos detectado durante el examen dermatológico. Y en este momento, nunca antes, realizaremos las pruebas necesarias para ser capaces de diagnosticar y/o descartar las patologías que hemos incluido en el diferencial, con el objetivo de instaurar un tratamiento específico, en caso de que sea posible.
¿Cuáles dirías que son los errores que más se cometen a la hora de abordar un caso y que se puede hacer para evitarlos?
Lamentablemente, no siempre se sigue el orden necesario durante la visita dermatológica, ya sea por falta de tiempo o por falta de entrenamiento, lo que aumenta significativamente las posibilidades de error. Por ejemplo: si no hacemos un examen físico y dermatológico completo podemos obviar pistas fundamentales para el diagnóstico; si no definimos y ordenamos adecuadamente las lesiones, no podremos emitir una lista acertada de posibles diagnósticos diferenciales; y, si no hacemos las pruebas diagnósticas en función de un diagnóstico diferencial, su utilidad disminuye o, lo que es peor, algunos de los resultados podrían confundirnos completamente.
Por lo tanto, es absolutamente necesario seguir este orden diagnóstico-deductivo y elegir las mejores pruebas diagnósticas en cada caso. Puede ser de utilidad el uso de plantillas y/o algoritmos que nos guíen durante el proceso, evitando en todo momento el uso del “ojo clínico”.
En relación con los patrones dermatológicos, ¿cuáles son los que se observan con más frecuencia?
Uno de los principales motivos de consulta dermatológica en la clínica veterinaria, tanto en el perro como en el gato, son las dermatosis alopécicas y las dermatosis pruriginosas, que en muchos casos confluyen. En ambos casos es de vital importancia realizar un correcto protocolo diagnóstico. Son muchas las patologías que pueden afectar al folículo, todas ellas con tratamientos y pronósticos muy diferentes; y, a su vez, las dermatosis pruriginosas condicionan significativamente la calidad de vida tanto del paciente como del tutor, por lo que realizar un correcto abordaje desde el principio es fundamental.
Aun así, existen otros patrones lesionales con los que tendremos que lidiar en el día a día como, por ejemplo, las dermatosis erosivo-ulcerativas, las descamativas o pápulo-nodulares. Y, por si eso fuese poco, en muchos casos vamos a observar patrones mixtos que van a hacer más difícil la toma de decisiones durante el proceso diagnóstico. Ahí reside nuestra magia como clínicos, en decidir los patrones principales en cada caso y buscar una explicación científica y una solución a cada uno de ellos.
¿Qué particularidades podemos encontrar en la consulta dermatológica de los pacientes felinos?
Por desgracia, durante muchos años el avance de la medicina felina (y, por consiguiente, también de la dermatología) ha ido a caballo de la medicina canina. Pero cada vez tenemos más claro que se trata de dos especies en las que muchas situaciones clínicas son radicalmente diferentes, y que no podemos gestionar de la misma manera. La información sobre dermatología felina suele estar algo más dispersa que la disponible sobre problemas dermatológicos en el perro en la bibliografía internacional, por lo que cualquier herramienta cuyo objetivo sea agrupar y ordenar toda esta información puede ser de gran ayuda para el clínico.
A la hora de realizar el documento, ¿cuál ha sido el mayor reto?
Ordenar las patologías dermatológicas por patrones lesionales es la forma más práctica de hacerlo, desde un punto de vista pedagógico. Ordenarlas por etiología puede dificultar la comprensión de la propia patología lesional, ya que en ocasiones se forman grupos muy heterogéneos de enfermedades dentro de la lista de diferenciales. Teniendo en cuenta esto, uno de los principales retos reside en separar absolutamente los patrones entre sí, ya que muchas patologías pueden compartir más de uno.
Así mismo, el número de enfermedades dermatológicas descritas en el gato es enorme, por lo que durante la confección de este material se tomó la decisión de elegir e incluir únicamente las patologías que con más frecuencia nos encontramos en la clínica diaria, ya que era imposible incluirlas todas.
Del mismo modo, resultó complejo buscar una manera visual de indicar cuáles de las técnicas diagnósticas comunes son la más adecuadas para cada patología, por lo que se optó por utilizar pictogramas con el objetivo de simplificarlo.
¿Por qué crees que esta herramienta puede ser de gran ayuda para los veterinarios?
Gracias a herramientas como esta es posible realizar mejores diagnósticos, de manera que en muchos casos disminuye la cantidad de pruebas necesarias, se eligen las más adecuadas, y se minimiza la frustración tanto del clínico como del tutor. Si se utiliza adecuadamente, es un material que servirá de guía durante la toma de decisiones diagnósticas y permitirá trabajar de una manera más ordenada.
Con el objetivo de hacerlo más práctico, se han incluido imágenes, tanto macro como microscópicas, para ilustrar los diferentes patrones dermatológicos, así como una pequeña introducción a la fisiopatología de las lesiones observadas. Es fundamental entender el porqué de las cosas, para poder saber cómo solucionarlas. Para todos aquellos clínicos con un especial interés en la materia, se ha incluido una lista de bibliografía recomendada, muy útil y aplicable.
Y en cada uno de los patrones se incluye una pequeña lista de recomendaciones terapéuticas, adaptadas a cada tipo de lesión y etiología, que puede ser de gran ayuda para el clínico y tiene como objetivo facilitar la elección del mejor tratamiento en cada caso, evitando el uso indiscriminado de determinados fármacos, como los antibióticos.
Así, con esta herramienta, podremos abordar adecuadamente una gran cantidad de visitas dermatológicas felinas desde que el paciente entra por la puerta hasta que se le hace una recomendación terapéutica.
¿Qué puntos destacarías de la herramienta?
Se trata de una herramienta muy “usable” en el día a día. El hecho de que cada patrón ocupe una única ficha hace que sea ágil y fácil de consultar; y haber incluido patologías comunes hace que se fácilmente “aterrizable” a la realidad de la clínica dermatológica.
Además, el hecho de basar la estructura de la herramienta en el proceso diagnóstico deductivo del que hablábamos anteriormente, y en la definición de correctos patrones dermatológicos, puede tener un gran valor pedagógico para trasmitir la importancia del orden durante la visita dermatológica.








