SELECCIÓN PANACEA-VET:
ÚLTIMOS AVANCES EN VETERINARIA
Imagen cedida por Panacea-Vet, The global school of postgraduate veterinary studies
Pronóstico de PLE en carlinos
Este estudio multicéntrico observacional retrospectivo evalúa la supervivencia de 47 carlinos y 148 perros de otras razas diagnosticados con enteropatía con pérdida de proteínas (PLE) en 7 hospitales de referencia del Reino Unido. La mediana de supervivencia fue significativamente menor en los carlinos (104 días) en comparación con otras razas (759 días), lo que sugiere un peor pronóstico en esta raza. Respecto a variables clinicopatológicas, un mayor recuento de neutrófilos se asoció con un incremento del riesgo de muerte, mientras que este riesgo fue menor en pacientes con concentraciones más altas de cobalamina (así como si se instauró suplementación de esta). El resultado más relevante de este estudio fue el peor pronóstico de la enteropatía con pérdida de proteínas en carlinos comparado con otras razas.
Respuesta clínica a cambios dietéticos
Este estudio multicéntrico retrospectivo evalúa la respuesta clínica a distintos cambios dietéticos en 104 perros con enteropatía crónica. De ellos, 81 no habían recibido un ensayo dietético previo con dieta hidrolizada y 23 habían sido clasificados con una enteropatía que no responde a tratamiento. En los casos sin tratamiento previo, la transición a una dieta hidrolizada (principalmente basada en soja, seguida por una de pollo) se utilizó como única intervención en un 20 % de los perros y casi todos (88 %) mejoraron la consistencia de las heces tras cuatro semanas. En el grupo clasificado como no responsivo, un cambio a una dieta alternativa (principalmente hidrolizada, pero en algunos también casera, proteína novedosa, rica en fibra o altamente digestible) se asoció con una mejoría significativa del índice de actividad clínica de la enfermedad inflamatoria intestinal canina (CIBDAI, Índice de actividad clínica de la enfermedad inflamatoria intestinal canina, tabla 1) en la mayoría. Por todo esto, el papel de la dieta es fundamental como primera medida terapéutica y como estrategia de rescate en perros con enteropatía crónica.
| Tabla 1. Índice de puntuación de la actividad de la enfermedad en la enfermedad inflamatoria intestinal canina. | |
| Criterio | CIBDAI |
| Actitud/ actividad | 0 normal 1 levemente reducida 2 moderadamente reducida 3 gravemente reducida |
| Apetito | 0 normal 1 levemente disminuido 2 moderadamente disminuido 3 gravemente disminuido |
| Vómitos | 0 normal 1 leves (1 vez/semana) 2 moderados (2-3 veces/semana) 3 grave (>3 veces/semana) |
| Consistencia de las heces | 0 normal 1 heces levemente blandas 2 heces muy blandas 3 diarrea acuosa |
| Frecuencia de defecación | 0 normal 1 levemente aumentada (2-3 veces/día o sangre en las heces, moco o ambas) 2 moderadamente aumentada (4-5 veces/día) 3 gravemente aumentada (>5 veces/día) |
| Pérdida de peso | 0 nada 1 leve (<5 %) 2 moderada (5-10 %) 3 grave (>10 %) |
| Puntuación final | Clínicamente insignificante 0-3 Enfermedad leve 4-5 Enfermedad moderada 6-8 Enfermedad grave 9+ |
Tromboembolismo e iPLE
Este estudio prospectivo evalúa la prevalencia de tromboembolismo en 22 perros con enteropatía con pérdida de proteínas de origen inflamatorio (iPLE) confirmada por criterios diagnósticos e histopatología. En el momento de la endoscopia gastrointestinal, todos los perros fueron sometidos a angiografía por TC torácica y abdominal para detectar trombos o embolias. El tromboembolismo se identificó en 3 de 22 perros (13,6 %). Las localizaciones fueron la arteria ilíaca externa izquierda, la arteria pulmonar del lóbulo caudal derecho y la vena porta principal. Dos de los perros con trombos no mostraron signos clínicos atribuibles al tromboembolismo, lo que sugiere que algunos casos pueden pasar desapercibidos. Solo el perro con trombosis portal presentaba efusión peritoneal (trasudado). El estudio pone de relieve que el tromboembolismo puede estar subestimado en perros con iPLE, especialmente cuando cursa de forma subclínica.
Utilidad del colecalciferol
Este ensayo clínico prospectivo, aleatorio, doble ciego y controlado con placebo evaluó la seguridad y la utilidad clínica de la suplementación con colecalciferol en 28 perros con PLE y concentraciones séricas bajas de 25OHD (25-hidroxivitamina D). Los perros recibieron 400 IU/kg/día por vía oral durante 6 semanas, junto con el tratamiento estándar, y fueron comparados con un grupo placebo. La concentración de 25OHD aumentó de forma significativa en los perros tratados con colecalciferol, especialmente a las 4 semanas postratamiento. Sin embargo, no se observaron otras diferencias analíticas ni clínicas relevantes entre ambos grupos. La albúmina sérica mostró una correlación positiva con la 25OHD en varios momentos del estudio, lo que sugiere una relación entre el estado proteico y el metabolismo de la vitamina D. Un 18 % de los perros tratados desarrolló hipervitaminosis D sin hipercalcemia ionizada. El estudio demostró que la suplementación corrige la hipovitaminosis D, pero no aporta un beneficio clínico claro (a corto plazo) en perros con PLE durante el periodo evaluado.
Farmacocinética de la prednisolona
En este estudio descriptivo prospectivo, los autores evaluaron la farmacocinética de la prednisolona oral en 14 perros con PLE y 7 perros sanos como controles. Todos recibieron 1 mg/kg/día durante unas 3 semanas y se midieron concentraciones séricas totales y no unidas a proteínas en momentos fijos tras la administración. Los perros con PLE presentaron una vida media algo más corta y un porcentaje mayor de prednisolona libre en sangre en comparación con los controles. Sin embargo, la exposición total al fármaco y las concentraciones máximas séricas no difirieron entre perros con PLE y sanos, ni entre perros que respondieron y los que no lo hicieron a corto plazo dentro del grupo PLE. Esto sugiere que la absorción o exposición global a la prednisolona no parece ser la causa principal del fracaso terapéutico en la mayoría de los perros con PLE. El hallazgo más relevante clínicamente es que la malabsorción de prednisolona probablemente no explique de forma habitual la falta de respuesta al tratamiento en pacientes refractarios y, por tanto, en lugar de aumentar la dosis o cambiar a vía parenteral, se debería considerar que la causa subyacente pueda no ser responsiva a glucocorticoides, antes que atribuir el fracaso a una mala absorción del fármaco.
Modificado de: Allenspach K, Wieland B, Gröne A, et al. Chronic enteropathies in dogs: evaluation of risk factors for negative outcome. JVIM. 2007;21:700-708; Jergens AE, Schreiner CA, Frank DE, et al. A scoring index for disease activity in canine inflammatory bowel disease. JVIM. 2003;17:291-297.







