“Entender los números, liderar equipos u organizar mejor una clínica no nos aleja de la vocación; al contrario, nos ayuda a protegerla”

Tras ser elegida presidenta de AGESVET-GGA, María Vitoria analiza los retos de la gestión veterinaria. En esta entrevista, aborda la necesidad de impulsar el liderazgo y situar el bienestar profesional como eje estratégico del sector.
María Vitoria, nueva presidenta de AGESVET-GGA

En el Congreso de Especialidades de AVEPA del pasado abril fuiste elegida presidenta de AGESVET-GGA. ¿Qué significa para ti asumir el liderazgo de este grupo de trabajo?

Lo vivo con muchísima ilusión, pero también con mucha responsabilidad.

AGESVET-GGA se ha construido gracias al trabajo y la generosidad de muchas personas que, durante años, han dedicado tiempo y energía a profesionalizar la gestión veterinaria y, para mí, lo importante es darle continuidad a ese camino.

Llevo tiempo vinculada al grupo porque creo sinceramente que la gestión no es algo separado de la clínica: es lo que nos ayuda a mantener proyectos sanos, equipos cuidados y una veterinaria más sostenible. Asumir

Asumir esta responsabilidad nos da la oportunidad de seguir acercando esa visión a más compañeros y compañeras y de recordar que entender los números, liderar equipos u organizar mejor una clínica no nos aleja de la vocación; al contrario, nos ayuda a protegerla.

Nuestro sector es eminentemente femenino, pero la mayoría de los puestos directivos están ocupados por hombres. ¿Qué motivos crees que dan pie a esta situación?

Creo que es una situación compleja y que no se puede explicar con una sola causa. Todavía existe una parte importante de los cuidados y de la carga familiar que sigue recayendo sobre muchas mujeres y eso condiciona inevitablemente el tiempo y la energía que una persona puede dedicar a asumir determinados roles.

Pero también pienso que durante muchos años nos han faltado referentes. Muchas compañeras tienen capacidad, criterio y sensibilidad para liderar, pero a veces no se ven en esos espacios porque históricamente no han estado tan representadas. Por suerte, eso está cambiando y creo que nuestra responsabilidad es seguir construyendo entornos donde las mujeres puedan liderar sin tener que renunciar a su manera de hacerlo.

Y para mí eso es importante: no se trata de liderar “como se esperaba antes”, sino de aportar estilos de liderazgo quizá más colaborativos, más humanos y más centrados en las personas que, además, encajan muy bien con lo que hoy necesita el sector. Personalmente, creo que ver a mujeres como Jo Malone, CEO de mi empresa, liderando desde una visión tan humana y tan centrada en las personas, también nos ayuda a imaginar nuevas formas de liderazgo dentro del sector.

Equipo de la clínica veterinaria Sedaví sonriendo en grupo
El equipo de la Clínica Veterinaria Sedaví posando juntos con sonrisas.

En tu opinión, ¿existe una falta de formación estratégica que frene a los veterinarios —y, en concreto, a las veterinarias— a la hora de dar el paso y liderar corporativamente?

Sí, sin duda. La carrera nos prepara muy bien desde el punto de vista clínico, pero cuando salimos al mundo laboral nos damos cuenta de que hay muchas competencias fundamentales para las que nadie nos ha formado: comunicar bien con los clientes y con el equipo, organizarnos, tomar decisiones, gestionar conflictos o entender el impacto económico de nuestro trabajo.

Y eso genera inseguridad. No porque falte talento, sino porque faltan herramientas. En el caso de muchas veterinarias, además, esa inseguridad puede verse reforzada por una tendencia a exigirnos muchísimo antes de dar un paso adelante.

Por eso creo que la formación en gestión no debería verse como algo accesorio o reservado solo a quien quiere dirigir una empresa o asumir un cargo de responsabilidad. La gestión forma parte del día a día de cualquier veterinario, independientemente de su rol dentro de una clínica. Nos ayuda a trabajar mejor, a comunicarnos mejor, a cuidar más a los equipos y también a cuidar de nosotros mismos. Al final, gestionar bien no es solo hacer viable una empresa; es construir entornos de trabajo más sanos y una profesión más sostenible para todos.

¿Crees que esa falta de herramientas en gestión y finanzas es el enemigo a batir para revertir la devaluación salarial que arrastra el sector?

Creo que es uno de los factores más importantes. Muchas veces hemos hablado de vocación casi como si fuera incompatible con darle valor económico a nuestro trabajo y eso nos ha hecho mucho daño como profesión.

Cuando entendemos nuestros costes, el valor de nuestro tiempo y lo que implica sostener una clínica y un equipo, podemos tomar decisiones más sanas y defender mejor nuestros honorarios. Y eso repercute directamente en la sostenibilidad de las empresas y también en las condiciones laborales de quienes trabajan en ellas.

La gestión no resuelve todos los problemas del sector, pero sí nos da herramientas para dejar de normalizar dinámicas que durante años hemos asumido como inevitables.

Además de ejercer como veterinaria, diriges la clínica, eres secretaria del ICOVV y ahora también presidenta de AGESVET-GGA. ¿Cómo aplicas la conciliación y la gestión del tiempo?

Intento hacerlo desde la organización, pero también desde la honestidad. No creo demasiado en esa idea de que se puede llegar a todo sin coste o sin ayuda. En mi caso, además, tengo claro que no sé hacer las cosas a medias, así que intento ser muy consciente de a qué proyectos digo que sí y en qué momento vital puedo asumirlos.

Y ahí hay una parte personal muy importante, porque nada de esto sería posible sin el apoyo de mi familia. Tengo dos hijas, una de 14 años y otra de 12, y un marido, Miguel, que ha sido un compañero fundamental en todos los proyectos en los que me he embarcado. Muchas veces hablamos de conciliación como si fuera solo una cuestión de organización individual, pero en realidad también tiene mucho que ver con el entorno que tienes en casa y con sentir que camináis en equipo.

A nivel profesional, también me ayuda muchísimo rodearme de personas de confianza y aprender a delegar de verdad. Ni en la clínica, ni en el Colegio, ni en AGESVET-GGA tendría sentido un liderazgo individualista. Creo mucho más en construir equipos sólidos y en apoyarnos unos en otros para poder sostener proyectos a largo plazo sin perder de vista lo importante.

Acabáis de celebrar una nueva edición de vuestro congreso anual de AGESVET-GGA, donde precisamente se han presentado datos sobre la salud laboral y se han celebrado mesas redondas sobre bienestar profesional. ¿Qué conclusiones extraes de lo que se ha comentado allí?

Creo que una de las cosas más positivas es que el sector lleva ya unos años atreviéndose a hablar de temas que durante mucho tiempo se vivían casi en silencio: el agotamiento, la presión económica, la dificultad de liderar equipos o la sensación de soledad que muchas veces acompaña a quien gestiona una clínica.

Pero en este congreso hemos dado un paso más. Ya no hablamos del bienestar profesional como algo secundario o puntual, sino como un eje estratégico para el futuro de la veterinaria. Porque una profesión agotada difícilmente puede sostenerse en el tiempo ni cuidar bien de sus pacientes, de sus clientes y de sus propios equipos.

Y también me llevo una sensación esperanzadora: muchas de las soluciones no dependen solo de grandes cambios estructurales, sino también de pequeñas decisiones diarias que cada uno de nosotros puede impulsar dentro de su entorno. Cómo lideramos, cómo nos comunicamos, cómo tratamos a nuestros equipos o cómo ponemos límites. Cuando muchas personas empujan en esa dirección, el cambio acaba llegando.

Creo que el sector está empezando a entender que cuidar de los profesionales no es un lujo ni un tema “blando”; es una necesidad para construir una veterinaria más sana, más sostenible y más humana.

Este año, por primera vez, se ha abierto la puerta a comunicaciones libres y a sesiones con expertos en grupos reducidos. ¿Con qué objetivo se han implementado estos cambios y cómo han sido acogidos?

Veterinaria sonriendo mientras examina a un perro en una consultaQueríamos que el congreso fuese un espacio más participativo, cercano y útil para la realidad del día a día en las clínicas. Siempre hemos creído que el conocimiento no solo está en los ponentes invitados; está también en lo que hacen cada día los compañeros y compañeras en sus centros, en los problemas que resuelven, en las iniciativas que ponen en marcha y en la experiencia acumulada de la profesión.Por

Por eso este año abrimos por primera vez un espacio para escucharlos directamente a través de las comunicaciones libres. Y la respuesta nos sorprendió muchísimo porque recibimos 11 propuestas en esta primera edición. Para nosotros fue una señal muy bonita del talento, las ganas de compartir y el nivel profesional que existe dentro del sector.

Además, las sesiones con expertos en grupos reducidos nos permitían buscar otro tipo de conversación, mucho más práctica y honesta, donde fuese más fácil preguntar, compartir dudas y aterrizar conceptos a la realidad de cada clínica.

La acogida ha sido muy buena y creo que eso refleja algo importante: además de formación, las personas buscamos sentirnos parte de una comunidad, intercambiar experiencias y tener espacios donde acompañarnos profesionalmente.

Y quizá ahí está una de las cosas más valiosas que puede aportar AGESVET-GGA.

Como nueva presidenta, ¿qué hoja de ruta o cambios te planteas de cara a las próximas ediciones?

Más que hablar de grandes cambios, me gustaría hablar de continuidad y evolución. Creo que AGESVET-GGA tiene muchísimo valor y el objetivo es seguir haciéndolo cada vez más útil para el veterinario que trabaja y gestiona el día a día de una clínica.

Queremos reforzar la formación continua durante todo el año, generar recursos prácticos y seguir creando comunidad entre compañeros y compañeras que muchas veces compartimos los mismos retos. También creemos mucho en dar más espacio a la conversación entre profesionales, porque muchas de las mejores ideas nacen precisamente de quienes están cada día al pie del cañón.

Y hay una idea que para mí es especialmente importante: creo que el futuro del sector debe seguir estando liderado por veterinarios y veterinarias. Personas que conozcan de verdad lo que supone trabajar en consulta, gestionar equipos, hablar con clientes, cuadrar turnos, asumir guardias o sostener emocional y económicamente una clínica.

Porque cuando quienes toman decisiones conocen esa realidad desde dentro, las decisiones suelen ser más coherentes, más humanas y más alineadas con lo que necesita realmente la profesión. Al final, liderar el sector no debería significar alejarse de la clínica, sino precisamente mantener esa conexión con la realidad diaria para poder empujar hacia abajo cambios que tengan sentido para todos.

Y, por supuesto, me gustaría que cada vez más mujeres se animen a participar y liderar dentro del grupo y del sector. No desde una idea de confrontación ni de cuotas, sino desde algo muy natural: si el talento y la realidad de la profesión están ahí, es lógico que también estén representadas.

Para los apasionados de la medicina que no se sienten atraídos por la gestión, ¿qué dirías para animarlos a acercarse a este ámbito?

Les diría que entender la gestión no significa dejar de ser clínico, sino tener más herramientas para ejercer mejor la profesión. Cuando una clínica funciona de forma ordenada y sostenible, los equipos trabajan mejor, hay menos desgaste y podemos dedicar más energía a lo que realmente nos gusta: la medicina y el cuidado de los pacientes.

La gestión no viene a sustituir la vocación. Viene a ayudar a que esa vocación pueda sostenerse en el tiempo sin quemarnos por el camino.

Sheila Riera
Imágenes cedicas por María Vitoria

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

EL ECG DEL MES

Participa en el reto cardiológico que te planteamos cada mes.

Encabezado el ECG del mes

Más Popular

Scroll al inicio

¿Quiéres recibir Balto en tu correo?

Logo azul de la marca AF Balto en formato gráfico
Esta web ofrece contenido técnico. ¿Es usted veterinario/a?
Informativo para veterinarios especializados en animales de compañía