“La mejor defensa jurídica sigue siendo la prevención y, por eso, nuestra prioridad es la formación en pericia veterinaria”

Lexvet es una asociación de veterinarios de ámbito nacional cuyo objetivo es consensuar criterios y buenas prácticas para alcanzar la máxima calidad en el ejercicio profesional, con el respaldo de garantías jurídicas que protejan al profesional y refuercen la calidad del servicio.
Hombre pensativo con chaqueta de cuadros y gafas en una mesa

José Gutiérrez Palomino es veterinario y presidente de Lexvet. En el plano clínico, dirigió los centros veterinarios Veterlan y, en el ámbito público, ejerció como inspector veterinario de Salud Pública en el Excmo. Ayuntamiento de Málaga, con funciones de vigilancia de la seguridad de la cadena alimentaria y bioseguridad y bienestar animal, tanto en hogares como en núcleos zoológicos y centros municipales de protección animal.

Retirado hoy de toda actividad pública y privada, dedica su labor en exclusiva a Lexvet, compaginando su presidencia con la asesoría y acompañamiento de los profesionales veterinarios formados por la asociación y la supervisión de los proyectos en los que intervienen, para garantizar la calidad técnica y el rigor de los servicios que se prestan.

¿Qué es exactamente Lexvet?

Lexvet es una asociación de veterinarios de ámbito nacional que nació en 2022 con el objetivo de consensuar criterios y buenas prácticas para alcanzar la máxima calidad en el ejercicio profesional, en cualquiera de sus actividades profesionales públicas o privadas, con el respaldo de garantías jurídicas que protejan al profesional y refuercen la calidad del servicio. Además, Lexvet trabaja para visibilizar la utilidad de la profesión veterinaria y mejorar la percepción que la sociedad tiene del veterinario y de su labor diaria.

¿Cuál fue la motivación inicial para poner en marcha este proyecto?

La motivación inicial fue esencialmente reactiva. En los años previos a la pandemia aumentaron las quejas, reclamaciones e incluso agresiones hacia veterinarios, tanto en centros clínicos como en la administración pública, en muchos casos impulsadas por colectivos animalistas que cuestionaban criterios técnicos adoptados por los únicos profesionales formados y cualificados en salud y bienestar animal.

Al mismo tiempo, observamos cómo crecía la actividad en la lucha contra el maltrato animal sin contar suficientemente con la profesión veterinaria, llegando incluso a admitirse como peritos a profesionales no veterinarios en materias propias de nuestra competencia. Ante esta situación, decidimos crear Lexvet y poner en marcha nuestra primera formación en Pericia Veterinaria contra el maltrato animal, con el objetivo de reforzar la presencia del veterinario en este ámbito y evitar el intrusismo profesional.

Con el tiempo, Lexvet ha evolucionado hacia un espacio de colaboración y reflexión con la Organización Colegial Veterinaria, la administración y otros colectivos para aportar conocimiento, soluciones y formación a medida.

¿Qué aporta Lexvet que no existía previamente?

Lexvet aporta una forma de entender el ejercicio de la profesión con la máxima autoexigencia en los estándares de calidad y en la capacidad de defender la actuación veterinaria ante cualquier reclamación o cuestionamiento. Los veterinarios cuentan con una sólida formación técnica, pero cómo se ejerce ese conocimiento, hasta dónde se puede actuar y cómo se documentan y comunican las decisiones profesionales resulta determinante para garantizar la seguridad jurídica.

A partir de estos consensos profesionales, impulsa su difusión mediante la formación especializada y su aplicación práctica en ámbitos específicos. Lo que la distingue es su visión 360º de la profesión y su capacidad de acción independiente. Lexvet es una asociación sin ánimo de lucro con capacidad de obrar que, cuando no encuentra colaboración para impulsar determinadas iniciativas, las desarrolla directamente. Al mismo tiempo, trabaja para trasladar a la administración y al ámbito judicial que el profesional veterinario cualificado existe y está disponible.

Uno de los pilares de Lexvet es la formación en veterinaria legal, deontología y pericia veterinaria. ¿Por qué consideras que estos campos son especialmente relevantes para los veterinarios hoy en día?

Entendemos la pericia veterinaria como la forma adecuada de conducirse en el ejercicio profesional y va mucho más allá de la elaboración de un informe pericial en un procedimiento de responsabilidad civil. Es, ante todo, una forma de ejercer la profesión con criterio técnico y capacidad de justificar cada decisión profesional. Supone conocer las distintas alternativas ante un problema clínico o técnico y poder fundamentar por qué se adopta una determinada actuación, en función de la formación, la experiencia, los medios disponibles y el marco normativo que afecta al ejercicio profesional.

En la práctica, cualquier veterinario puede ver cuestionada su actuación. Es un derecho del consumidor y forma parte del marco jurídico en el que trabajamos. Defender a un profesional que actúa con buena praxis y garantías jurídicas es sencillo; sin ellas, ninguna defensa resulta posible cuando la parte contraria cuenta con un perito veterinario formado. En este sentido, la pericia veterinaria no es solo una herramienta de defensa, sino también un motor de mejora en la calidad del ejercicio profesional y una garantía para el consumidor que solicita servicios veterinarios.

Con respecto a la defensa jurídica del veterinario frente a agresiones o problemas legales durante el ejercicio profesional, ¿qué tipo de situaciones cubre Lexvet y cómo apoya a los veterinarios en esos casos?

Cuando comenzamos fuimos pioneros en ofrecer defensa técnica y jurídica al profesional veterinario agredido en su ejercicio profesional. Enfrentarse a un problema legal en campos tan específicos como los nuestros generaba una soledad difícil de describir. Ni las organizaciones colegiales tenían posibilidad de ejercer una defensa del profesional veterinario en su actividad pública o privada, ni los abogados estaban preparados para comprender la magnitud real de problemas técnicos tan alejados de su ámbito habitual. Afortunadamente, esta situación ha ido cambiando.

A lo largo de nuestra trayectoria hemos acompañado a profesionales asesorándoles sobre sus opciones ante una denuncia, actuando como intermediarios con los abogados y ayudando a trasladar la dimensión técnica del problema. Nuestra condición de asociación independiente y sin ánimo de lucro nos permite participar en materias que afectan a la profesión y que compromete a veterinarios públicos o privados, administración, asociaciones de protección animal u operadores económicos de forma independiente y libres de sensación de corporativismo. En cualquier caso, la mejor defensa jurídica sigue siendo la prevención y, por eso, nuestra prioridad es la formación en pericia veterinaria.

Uno de vuestros servicios es la asesoría “Stop Agresión”. ¿Cuál es el protocolo de apoyo que ofrecéis al profesional que se enfrenta a situaciones de difamación en redes sociales o agresiones físicas?

El protocolo de actuación depende de la naturaleza de la agresión. En el caso de la física, es un delito en cualquier circunstancia y se agrava, además, si el veterinario actúa como autoridad competente. Son las agresiones verbales, la difamación y el daño reputacional los casos más difíciles de defender. Ante ellos, valoramos la realidad de los hechos, revisamos posibles desvíos a la buena praxis, la deontología o la normativa que le afecta y que pueda haber sido el detonante de la agresión.

Con esta información, y junto con las pruebas disponibles, se define la estrategia de defensa más adecuada, tanto jurídica como reputacional, en coordinación con abogados especializados en derecho administrativo y protección animal. Lo más importante es que el veterinario agredido sepa que no está solo y que tiene a su disposición una asociación con formación técnica y jurídica que puede orientarle.

En cualquier caso, insistimos en que la mejor defensa sigue siendo la prevención con la formación en pericia veterinaria y el desarrollo del trabajo con garantías de seguridad jurídica.

Colaboráis con administraciones y cuerpos de seguridad. ¿Cómo perciben estas instituciones la figura del veterinario formado bajo los estándares de Lexvet?

El veterinario ocupa un lugar singular en el marco sanitario. La amplitud de nuestras actividades profesionales y nuestra relevancia en el modelo One Health nos obliga a un conocimiento experto y una forma de ejercicio ajustada a múltiples casos y objetivos. Nos sitúa simultáneamente en el ámbito privado, asesorando a particulares y operadores económicos, y en la función pública, vigilando la salud animal, la cadena alimentaria, el bienestar animal y, por ende, supervisando y vigilando el ejercicio del profesional veterinario libre que interacciona con las distintas administraciones desde su actividad profesional.

La Administración cuenta con equipos veterinarios altamente cualificados en sanidad animal y seguridad alimentaria, pero la vigilancia del bienestar animal, la gestión de colectividades de animales de compañía o la persecución del maltrato aún no se han desarrollado con la solidez que la sociedad exige. En ese contexto, desde Lexvet ofrecemos colaboración técnica, especialmente a la administración local, aportando veterinarios expertos en bioseguridad y bienestar animal para cubrir necesidades concretas, elaborar informes periciales independientes o formar a cuerpos de seguridad.

Afortunadamente, empezamos a contar con reconocimiento y contratos de colaboración en varios municipios. Otros prefieren mantener su modelo actual, aun reconociendo sus carencias. Lo respetamos, aunque dejamos claro que nuestros peritos también están disponibles para quienes decidan reclamar a la administración por esas deficiencias.

Estetoscopio sobre documentos médicos en una mesa
A2Z AI: adobestock.com

¿Establecéis sinergias con Colegios y otras asociaciones? ¿Os gustaría impulsarlas más?

Lexvet es una asociación independiente y con capacidad de actuación propia. Esa independencia fue una premisa desde su creación, para poder desarrollar iniciativas sin depender de los tiempos o estrategias de otras organizaciones. Sin embargo, muchos de nuestros objetivos son compartidos con la organización colegial y con las asociaciones profesionales veterinarias, con las que desde el inicio hemos mantenido una relación de colaboración.

El Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga y su presidente, Juan Antonio de Luque, apoyaron el proyecto desde el principio. Actualmente también desarrollamos iniciativas con otros Colegios profesionales veterinarios de nuestro país. Nos encontramos inmersos en una formación con el Colegio de Veterinarios de Córdoba, en el informe pericial y gestión de núcleos zoológicos de animales de compañía. La disposición de Lexvet es seguir colaborando con cualquier Colegio que considere útil sumar capacidades y objetivos.

En referencia a la percepción social de la profesión, ¿de qué manera una formación sólida en competencias legales ayuda a que el cliente (y la sociedad en general) valore más el trabajo del veterinario?

La gestión de la calidad es el paso siguiente al cumplimiento normativo en cualquier actividad profesional con vocación de continuidad. El veterinario no puede garantizar el resultado, pero sí haber aplicado los conocimientos, medios y procedimientos necesarios para alcanzarlo. Si estos no pueden disponerse o el cliente no puede asumir su coste, el profesional debe plantear las alternativas posibles y justificar la actuación. La percepción del cliente en el resultado del trabajo profesional veterinario depende en gran medida de cómo se comunican esas decisiones.

Por eso la formación deontológica y pericial resulta clave. Cuando la práctica profesional se apoya en criterios de calidad y seguridad jurídica, las reclamaciones disminuyen o se resuelven con mayor facilidad.

¿Cómo funciona vuestra colaboración para la incorporación al mercado laboral de profesionales formados en estas nuevas competencias?

La veterinaria tiene un campo de actuación muy amplio dentro del modelo One Health, tanto en el ámbito privado como en la administración pública, lo que configura un mercado profesional igualmente amplio y, en muchos casos, de exclusiva competencia veterinaria. Desde Lexvet trabajamos para desarrollar esas capacidades dentro del marco legal, participando en procesos normativos, reclamando la presencia del veterinario donde la ley lo exige y denunciando el intrusismo profesional cuando se produce.

La formación especializada ha sido la piedra angular. Apostamos por una formación a medida, centrada en habilidades profesionales e impartida por veterinarios en activo con amplia experiencia. Tras la formación, los profesionales interesados pueden incorporarse a las líneas de actividad impulsadas por Lexvet, como la implantación de núcleos zoológicos en todo el territorio nacional o la elaboración de informes periciales veterinarios para procedimientos judiciales y administrativos, a las que se sumarán nuevas iniciativas vinculadas a los cambios normativos en curso.

A diferencia de otras organizaciones, Lexvet no cobra cuotas a sus asociados. ¿Cómo lográis mantener la independencia y sostenibilidad del proyecto siendo una entidad sin ánimo de lucro?

Hemos apostado por generar valor real en la profesión antes que por recaudar cuotas. Para ello, fomentamos líneas de trabajo que permitan el retorno de la inversión que cada profesional ha realizado. Por eso hemos minimizado los gastos estructurales y hemos hecho transparentes nuestras tres vías de financiación.

La primera es la formación. Diseñamos programas a medida cuyo coste se reparte entre los participantes, incorporando un pequeño porcentaje destinado a sostener la actividad de la asociación. La segunda son las líneas de trabajo propias, como los informes periciales o la gestión de núcleos zoológicos, que Lexvet ofrece al mercado y gestiona bajo sus estándares de calidad, remunerando a los socios designados y reteniendo un margen para su sostenimiento. La tercera es la colaboración técnica con socios que, en su ejercicio profesional, necesitan apoyo cualificado en un caso concreto.

En todos los casos, la financiación está ligada a la consecución de los objetivos. Si Lexvet no aporta valor, no se sostiene, y esa es precisamente la garantía de que seguirá haciéndolo.

¿Dónde se puede consultar más información o contactar con Lexvet para conocer su oferta formativa y de apoyo profesional?

Toda la información está disponible en nuestra web (www.lexvet.es), donde los interesados pueden solicitar la inscripción indicando su actividad profesional y ámbitos de interés, y autorizar su incorporación a la lista de difusión de la asociación. También en redes sociales, donde iremos contando, publicando y dando visibilidad a las actividades formativas y de colaboración administrativa y legislativa que vamos a ir ejecutando.

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